Cosas normales
Las hojas caen de los árboles, mi canción favorita termina. Los rumores van y vienen, han pasado 365 atardeceres. Y yo aún sigo aquí, finciendo que no te extraño, y que no estoy enloqueciendo. Me quedo despierta toda la noche, recordando el tiempo juntos: yendo a las comidas familiares, jugando juegos de mesa, paseando a los perros, haciendo el supermercado, escuchando nuestras canciones favoritas. Y no hago más que quedarme sentado, imaginando que por fin tengo ganas de hacer algo. Es la hora del tráfico, mi mamá me está llamando, tengo ganas de un helado y el dinero se me está acabando. Aun así, no siento que seguir sea una opción, y sé que en casa nadie me estará esperando, así que ¿por qué me complico tanto?

Comentarios
Publicar un comentario