Miedo
Nadie me va a salvar.
Nadie va a aprobar lo que hago o lo que soy.
Entonces, ¿por qué sigo esperando que alguien más valide mi existencia, cuando afuera hay un mundo esperando a que lo conozca y lo ame?
Me criticas, pero atrévete a mostrarte vulnerable en frente de un público, atrévete a decirles que te has equivocado, que no puedes con todo como lo habías dicho, que te rompe a menudo, que tienes tu habitación hecha un desastre, atrévete a mostrarte sin maquillaje, a bailar aunque no te sepas los pasos, a contar por qué te da miedo abrirte de nuevo al amor, porque solo usas ropa negra en vez de la colorida, porque te da miedo llamar y recibir atención, atrévete a hablarme de tus más grandes miedos y de eso que en tu físico te crea inseguridad, háblame de esas cosas que no le cuentas a nadie porque van a pensar que estás loco, dime qué haces en las noches mientras no puedes dormir, dime cuál es ese sueño que nunca perseguiste por miedo a no lograrlo ya lo que dirían de ti, dime qué hiciste la última vez que alguien te humilló, cuando te dijo que no eras suficiente, dime por qué no has subido una foto sin filtro, por qué te cuesta decir NO, que te vean con lágrimas en vez de esa sonrisa, o por qué no has presentado esa canción, diez centavos por qué aún no sales de esa relación.
Verdad que es muy fácil criticar, pero lo difícil es aceptar nuestra realidad, lo que nos duele, lo que nos da miedo contar, y la pregunta aquí es: ¿por qué hacer sentir mal a alguien por algo que no podemos controlar? ¿Por qué perder nuestro tiempo en eso en vez de usarlo en amar, en conectar? ¿Por qué no dejamos de hacerlo nosotros mismos y tratamos a los demás como quisiéramos ser tratados?

Comentarios
Publicar un comentario