Mis defectos

Me paso la mitad del tiempo tratando de decidir,

y la otra mitad buscando que los demás aprueben lo que elegí.

Tengo un problema con justificar lo que los otros hacen,

porque pienso que si no lo hago, nadie quiere acercarse.

Todas las noches lloro un poco antes de dormir;

es mi ritual para soltar todo lo que no me deja vivir.

Mi sensibilidad es mi aliada con mi arte,

pero me tiembla en las manos cuando quiero sostener el amor.

Digo que quiero algo diferente,

algo único que me haga sentir que estoy soñando al verte.

Pero tengo miedo de que todos se alejen,

entonces me abrazo al primero que se cruza, por miedo a que no venga nadie más.

Prefiero ser odiada que olvidada.

Se me olvida que puedo decir que no si no me apetece.

Hago todo o no hago nada, no hay punto medio.

Si no siento algo intenso, siento que no vale nada.

Y tal vez algún día, decir “no” sea el primer paso para elegirme.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Donde yo solía estar

Deseos de venganza

Cuiden a la Reina

Nos vamos a encontrar

...

Algo especial

Dejénme morir

En pijama

De nuevo al mismo lugar