Una pesadilla
He estado pensando en las últimas veces que nos vimos. En serio, no quería alejarme de ti, pero no me dejaste otra opción. Ponías a todos antes que a mí, y yo solo quería que, al menos, lo intentaras por todo el tiempo que pasamos juntos. No tenías que amenazarme diciéndome que conmigo siempre iba a ir en segundo lugar. Eso ya estaba muy claro, pero parecía que te gustaba verme sangrar.
No tenías que herirme… Perdón, no tenías que hacerlo. A pesar de todo, nunca había amado a alguien como a ti. Y ahora debo cuidar cada paso para no volver a ti. No puedo tenerte cerca sin querer besar tu piel, ni evitar buscar tu mirada para sentirme en casa.
Pero debo aceptarlo: ya pasó un año. Ahora estoy sola, con miedo de conocer a alguien nuevo. Siempre he sentido un amor especial por lo viejo. Aunque tú estés con ella, no dejo de pensar en ti. Todo esto es como una pesadilla de la que no puedo despertar.

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