Luna

A veces me enfoco demasiado en algunas cosas para olvidar otras que, en realidad, son las que debo considerar. Esas son las que me generan miedos y patrones de comportamiento que me han estado afectando durante mucho tiempo.


Si te soy sincera, me siento realmente cansada. Quisiera ya no tener que pensar en esto, pero eso no es una opción después de que mi garganta me dijo que ya no podía más. Estoy pasando por varios duelos en este momento. Creí que tenía una amistad real, pero no quise ver la verdad. Y no creo en esas personas que dicen que te aman, pero no soportan verte bien.


Ya no puedo seguir estancada. Tengo que avanzar, aunque eso implique dolor. Y es por eso que lo quería postergar más. Sin embargo, nada que valga la pena llegará sin esfuerzo. Me estoy preparando mucho para poder enfrentar los siguientes retos que la vida me prepare. Trato de ser más auténtica y dejar fluir ideas frescas, conocer gente nueva, nuevos paisajes, puestas de sol y días de cine. Un poco de helado y karaoke con amigos serían perfectos para relajarme.


Necesito rodearme de personas que me amen como soy. Desde que el duelo llegó, me siento incomprendida. Me da miedo abrir de nuevo mi corazón y salir herida. Hay demasiados estímulos que me hacen sentir abrumada. Hacía de todo para no llorar hasta que finalmente lo conseguí. Tú me viste y creíste que estaba bien, pero no es así. No te permití ver la parte real de mí.


Ahora camino sola por las calles en la noche, buscando alguna respuesta, buscando el camino. Y como quisiera que esta fuera la última vez que me siento así. El tiempo se nos acaba y esto no parece real. Tus amigas se burlan porque me estoy atreviendo a hacer lo que realmente quiero, pero esta es la última vez que eso me afecta.


Necesito decírtelo: escúchame. Tengo mucho que contarte. Sé que he llegado al punto en el que puedo escuchar esa canción que me deprime sin sentirme abrumada. No es fácil aceptar lo que viene y que soy muy frágil, pero ante eso, nada puedo hacer. Soy joven e inexperta, pero dispuesta a enfrentar la vida como sea necesario. Y creo que eso es lo que necesitaba escuchar.


Quisiera un cálido abrazo y que me dijeras que todo va a estar bien, pero ahora yo lo hago. Ya no espero a que a ti te nazca. Dejé de perder el tiempo con cosas sin alma. Esto parece una película donde yo voy corriendo por el bosque de noche, tratando de que los animales no me ataquen. Y yo buscando mi hogar hasta que me detengo a preguntarme: ¿si realmente tengo uno?


Entonces miro al cielo y veo a la luna. Ella nunca me ha dejado sola y nunca me dejará. Ella es mi hogar. Me la paso recostada en la cama, tocando mi guitarra, tratando de encontrar las palabras, tratando de ser escuchada. Vivo con la esperanza de que lograré conectar con ustedes, mi alma.




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