La impostora

Estoy entrando en un terreno peligroso, al verte me quedo sin aliento. No puedo creerlo, eres más inteligente de lo que pensaba. Perdóname por haberte subestimado tanto. Si te he lastimado, dime ahora, ya no quiero hacerte más daño.


Intento tocarte, pero al intentarlo te desvaneceré y me deja sola otra vez. ¿Por qué te vas? ¿Quién va a ocupar tu lugar? Por ahora, solo me pondré a rezar.


Aunque tengo que ir a trabajar, y me digo a mí misma: "¡Tú puedes hacerlo!". Y aunque mis logros deberían ser celebrados, prefiero quedarme encerrada en el ático, donde nadie me encuentre y se den cuenta de que, en realidad, soy un fracaso total.


Ni siquiera sé cómo he llegado hasta aquí, no tengo lo que se necesita, siempre me equivoco. Si tienes algo que decir, dilo ahora, necesito algo que me motive a intentar de nuevo.


De pronto, algo golpea mi cabeza y caigo al suelo. Cuando me levanto, me doy cuenta de que aún no es muy tarde, o al menos eso creo. Trato de que nada de lo que dicen me afecte, pero no soy muy buena en eso.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Donde yo solía estar

Deseos de venganza

Cuiden a la Reina

Nos vamos a encontrar

...

Algo especial

Dejénme morir

En pijama

De nuevo al mismo lugar