Por unos centavos

La vida es muy injusta y no sé por dónde empezar. Tengo que acostumbrarme a esto, ¿o puedo hacer algo al respecto? Me duele tanto para ver cómo funciona todo esto, y aunque el resultado es bueno, no me agrada el proceso. Digo, realmente me importan mis hermanos, pero no estoy al tanto de lo que sucede realmente. ¿De qué me estoy preocupando? Todo el tiempo me la paso pensando en mí misma y no me doy el tiempo de ver quién necesita mi ayuda de lado. Pero parece muy difícil salir de mi cabeza, hay mucho ruido que me impide escuchar su llanto.


Me han dicho que te la llevas trabajando y no valoran lo que has hecho, pero tienes que seguir adelante, no tienes manera de salir de ahí, aunque a ti te gustaría estar en la escuela o con tus amigos jugando. Tienes que estar en el campo recolectando cacao por unos centavos, no te alcanza para hoy y empezar de nuevo. Y tus padres te vendieron y no les importó tu cuidado, toda tu familia está en el negocio. ¿Qué se siente? ¿Cómo puedo ayudarte?


Qué fácil es decir esto para mí, que solo estoy sentada hablando y comiendo un poco de aquello que tú has aportado y todos hemos ignorado. Nadie valora lo que haces, no tienes la oportunidad de tener una vida normal. ¿Para qué quejarse? Como si algo de eso fuera a cambiar por unas pocas palabras que haces soltar. Y nadie quiere hacer ese trabajo, pero aquí no hay muchos caminos por los cuales andar.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Donde yo solía estar

Deseos de venganza

Cuiden a la Reina

Nos vamos a encontrar

...

Algo especial

Dejénme morir

En pijama

De nuevo al mismo lugar