La soledad en tu compañía
No te das cuenta de la forma en que te miro, y ya ha pasado mucho tiempo desde que me miraste así. Tus amigos se sorprenden, porque se dan cuenta de todo lo que hago por ti, y yo sólo estoy tratando de que me veas y me toques un poco más con eso estaría satisfecha, en realidad no pido mucho ¿tu que dices?.
Recuerdo aquellos tiempos cuando todavía nos reíamos, tú querías ser músico y yo quería ser bailarina. Todo era una fantasía y me prometiste que esto nunca terminaría. Ahora ni siquiera quieres verme y tu familia ni se diga yo solo pedía un momento contigo pero ellos dijeron que ya era suficiente, y me culparon porque conmigo te atrevías a hacer todo lo que ellos no querían, ellos siempre te reprimían.
No es la primera vez que tenemos este problema y estoy cansada de perseguirte a todos lados y no llegar a ninguna parte. Por favor, dime la verdead: ¿realmente crees que lo lograremos? para ver si vale la pena seguir luchando por esto. La esperanza es lo último que muere, pero intento darte todo y no consigo que quieras que esté a tu lado. Lo he intentado tantas veces y ya me hacen sentir como una molestia cada que ellos llegan, y tu siempre les das la razón.
Aprendí a hacer todo para estar contigo, incluso a disculparme y perder mi orgullo, porque no quería perderte. Y aunque dices ser muy sabio, muy a menudo te comportas como un niño.Te sientas en la mesa a hablar con ellos de tonterías pretendiendo entender lo que dicen y contando chistes que no dan nada de risa solo por tratar de encajar con ellos y aún no sabes cuál es tu camino a los 25. Pero nada de eso importa si sólo estoy contigo.
Nunca has sido muy ágil en la conversación, pero eso no me importa. Yo por ti cambio mi rutina solo para estar contigo. Y llorar todo el día encerrada en mi habitación se ha convertido en mi pasatiempo favorito. Falto al trabajo muy a menudo y sólo como lo necesario para seguir sobreviviendo, así es vivir contigo.
Subámonos al coche y mandemos al diablo con lo que nuestros padres esperan de nosotros. Pintemos figuras de yeso y caminemos al atardecer. Sé que me entiendes y me conoces, porque hemos pasado por tantas cosas juntos.
Puedo ver el dolor que intentas ocultar en tus ojos, y tu voz se quiebra cuando mencionas su nombre. Esto me duele tanto como a ti, pero pusiste un muro entre nosotros, y lo único que puedo hacer es esperarte para cenar y fingir que no noto cómo te sientes, si no quiero más peleas.

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