Un amor imposible
Te conocí en el momento menos oportuno, yo venía con las heridas recién hechas por el combate y tú estabas muy concentrado en hacerte más fuerte. Pero desde que te vi, supe que tendrías cierto efecto en mí. Así pasaron ocho meses viéndote de lejos, tratando de que me vieras, y tratando de acercarme, pero tú estabas muy concentrado en lo tuyo. Yo te veía a lo lejos y te admiraba por los espejos, tratando de que no te dieras cuenta de lo que me pasaba. Hasta el día en que decidí acercarme, ese día fue muy liberador, pues independientemente de tu respuesta, yo me sentí muy contenta por por fin vencer aquel miedo a ser rechazada e invitar a alguien, tomando la iniciativa sin importar lo que otras mujeres digan. Romper con los estereotipos nunca ha sido cosa fácil, hacer que ya no te afecte lo que digan de ti suena tan fácil, pero para lograrlo debes tener mucha valentía. Entonces lo hice, me acerqué a ti y tú fuiste muy amable, pero me dijiste que en este momento no. Eso es algo muy respetable, es solo que ahora me alejo un poco porque yo no te puedo ver solo como un amigo, ¿me entiendes? Y no querría incomodarte, necesito un tiempo para poder reacomodarme y ya no sentir nada cuando te tenga cerca, si es que eso es posible. Se nota que eres un hombre sensato, y yo soy una mujer que ya no quiere perder el tiempo en juegos tontos, ya juega demasiado. En fin, al menos lo he intentado y ya lo que nos preparan el destino será una sorpresa total.

Comentarios
Publicar un comentario